Abre las piernas

—Déjame limpiar la sangre y las lágrimas de su cara e intentarlo de nuevo... —sugirió Leo, Ignacio me lanzó en su dirección y Leo limpió suavemente mi cara con un pañuelo.

—Tengo miedo... —susurré, llorando más fuerte.

—Todo va a estar bien, solo un poco más, Nat...

Ignacio me apartó de él y volv...

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