No te importa

—Lo siento, Ángel, lo siento por dejar que te llevaran, lo siento por no haber estado allí— su voz era tan baja que apenas la escuché, aunque su boca estaba justo al lado de mi oído.

—¡No! ¡No lo sientes!— sollozaba mientras hablaba—. Sé que no te importo, sé que no significo nada para nadie, y men...

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