Eres libre de hacer cualquier cosa

—Eres libre de hacer lo que quieras— me dijo Sabrina.

Mi boca se abrió y me quedé sin palabras. No sabía cómo reaccionar. Nadie me había dicho esas palabras antes. Al escucharla, me animé un poco a pesar de seguir lamentando la muerte de mis padres.

Era libre de hacer lo que quisiera...

Quería......

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