Capítulo 42 Capítulo 42 – El Regreso

Amelia no durmió casi nada aquella noche. Cada vez que cerraba los ojos, volvía a sentir la mano de Santiago en su nuca, el calor de su pecho contra el suyo y la forma en que su boca había rozado la comisura de sus labios. Había estado tan cerca… y aun así, él se había detenido otra vez.

Al otr...

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