Capítulo cinco

Un correo apareció ante sus ojos, y yo observé por la señal de vigilancia cómo abría el video.

Era una grabación de cámara del tablero que hice que alguien recuperara para mí. El chirrido de las llantas atravesó la morgue a través de los altavoces. —¡Bang!— Un golpe sordo resonó desde la grabación...

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