Capítulo 85

—¿Despierta? —preguntó Dylan en voz baja, inclinándose para comprobar mi temperatura con el dorso de la mano.

Lo miré parpadeando, aún aferrada a mi teléfono. La dura iluminación del hospital hacía que sus facciones, por lo general perfectas, lucieran cansadas, con unas ligeras sombras bajo los ojo...

Inicia sesión y continúa leyendo