Capítulo 49

ARABELLA estaba bebiendo su té con sangre cuando un golpe en la puerta la interrumpió. Miró por encima del hombro y vio que era su mayordomo, que venía a entregarle una carta. Arabella dejó la taza antes de abrir el sello de la carta. La leyó y sonrió.

—Parece que mi plan funcionó. Después de todo ...

Inicia sesión y continúa leyendo