Capítulo 148

La caverna está sumida en un silencio inquietante; los únicos sonidos son nuestra respiración entrecortada y el leve siseo de la lava que se enfría a lo lejos. La oscuridad nos envuelve, rota solo por el tenue resplandor naranja de la roca fundida que se filtra por las grietas de las paredes.

—¿Esc...

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