Capítulo 167

Me arrodillo ante él, desabrocho sus pantalones, pero Wake atrapa mis manos, llevándolas a mi regazo.

—Mantén tus manos ahí.

Un pequeño escalofrío recorre mi cuerpo. No es una orden que esperaba, pero obedezco y coloco mis manos en mi regazo, mirándolo con los ojos bien abiertos. Wake sonríe, es t...

Inicia sesión y continúa leyendo