Capítulo 239

Los dedos de Wake se deslizan bajo la cinturilla de mis pantalones y luego recorren mis caderas, dejando mi intimidad al descubierto.

—¡Dioses!, eres preciosa —murmura, y desliza la yema de su dedo por mis partes íntimas.

Estoy a punto de protestar pero entonces separa mis piernas y su boca se pre...

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