Capítulo 283

Cuando el humo se disipa, el mundo está patas arriba.

O tal vez solo soy yo.

No puedo respirar. Ni siquierapuedo pensar. Todo sabe a ceniza y hierro. La presión en mi pecho es insoportable, es como si mi corazón intentara salir a golpes. Oigo gritos a través del zumbido en mis oídos, una voz famili...

Inicia sesión y continúa leyendo