Capítulo 300

Regresábamos hacia la entrada cuando lo escucho.

Suave al principio. Como grava que cruje a lo lejos. Un leve raspado, un clic, casi demasiado silencioso para percibirlo. Se me eriza la piel de la nuca.

Luego se multiplica.

No son docenas, son cientos.

El sonido crece, resuena de forma extraña a tra...

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