CAPÍTULO 8. RESTAURAR LO QUE SE HA PERDIDO

—¡Despídete de este mundo!—dijo Nagara, abriendo la boca de par en par para que Diego pudiera ver sus dos colmillos. Sin embargo, de repente, la boca del demonio se cerró de nuevo, aparentemente para decirle algo a Diego mientras su cola lo atrapaba.

—Antes de que te conviertas en mi comida, hay al...

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