Capítulo 34 Almas destinadas

Cristina.

Me desperté y como cosa rara lo primero que pensé fue en Dylan. Estiré mi mano hacia su lado de la cama, y no estaba.

¡Diablos! ¿Será que no durmió conmigo? No, no imposible que cosas piensas Cristina. Si él anoche no estaba de mal humor es más si te dijo que ya venía, además su lado...

Inicia sesión y continúa leyendo