Capítulo 48 ***

«Vamos Cristina, es Dylan. Él si quiere toda la ciudad de roma la consigue. No hay nadie ni nada que se lo impida.»

Mi respiración estaba rápida y mis ojos no paraban de llorar.

Tengo que hablar con Dylan, pero primero me tengo que tranquilizar. No puedo llamarlo así lo asustaría.

Respiré hondo y...

Inicia sesión y continúa leyendo