Capítulo 118 Capítulo 118. Las cosas van tomando su curso

—Hola, chef —dijo con voz ronca.

—Hola, desastre.

Me quité los zapatos, dejé la chaqueta en el perchero y me acerqué. Me senté a su lado. Él dejó el libro a un lado y me pasó un brazo por los hombros, suave, sin apretar.

—¿Cómo fue el servicio?

—Brutal. Lleno total. Pero bien. ¿Y tú?

—Bien. —Hizo un...

Inicia sesión y continúa leyendo