Capítulo 12 Capítulo Doce – Segunda ronda

Me dejé caer de lado en el sofá, con las piernas aún temblando y la boca seca. Seth se dejó caer a mi lado, sin una palabra, respirando fuerte, con el pecho subiendo y bajando como si acabara de correr un maratón.

—¿Vas a seguir follándome así todos los días o esto fue especial? —pregunté sin mirarl...

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