Capítulo 241 Capítulo 241: Cuando el cuerpo miente

El segundo día me desperté con la certeza absurda de que todo había sido un mal sueño.

Abrí los ojos y busqué el movimiento con la mano ya entrenada. Nada. Solo la curva tibia de mi propia piel. Entonces sentí un golpe suave, casi tímido, justo debajo del ombligo. Me incorporé de golpe, el corazón g...

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