Capítulo 37 Capítulo 37 – Croissants, culpas y confesiones

Me quedé en la cama con la cara enterrada en la almohada, deseando desintegrarme, retroceder el tiempo o al menos tener una madre sin buena conexión a internet.

Seth seguía comiendo como si nada. Croissant en mano, café en la otra, y esa maldita expresión de "yo no hice nada malo" que lo hacía a...

Inicia sesión y continúa leyendo