Capítulo 48 Capítulo 48. Lo que se queda en la puerta

Cuando abrí la puerta, Seth estaba ahí, respirando un poco más rápido de lo normal.

—Mis llaves

Lo miré en silencio y se las puse en la mano. 

Él dio un paso, luego otro, hasta quedar frente a mí, tan cerca que tuve que levantar la mirada para encontrar sus ojos.

—No quise irme así —murmuró.

—¿Así c...

Inicia sesión y continúa leyendo