Capítulo 80 Capítulo 80. La frontera invisible

Acepté conocer a su madre, pero no sin consecuencias internas. Desde el momento en que dije que sí, algo se movió dentro de mí, como una pieza que llevaba tiempo encajada a presión y que, al fin, cedía un milímetro. No era miedo exactamente. Era conciencia. La certeza de que estaba cruzando una líne...

Inicia sesión y continúa leyendo