Capítulo 95 Capítulo 95. La casa que respira luto

El avión aterrizó con un golpe seco que me sacudió los huesos.  

Los Ángeles. Ahora estaba aquí, en Miami, con el sol pegándome en la cara como si quisiera castigarme por llegar tarde.

Alquilé un coche en el aeropuerto porque no quería depender de nadie. No quería que nadie me viera llegar hecha un ...

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