Capítulo 31

Llegué a Wilton Hall cuarenta minutos antes de la llamada a escena, con mi bolsa de baile colgada del hombro. Los viejos radiadores del edificio rechinaban y silbaban, llenando el pasillo con calor seco. Empujé la entrada lateral, agradecida por la relativa tranquilidad del área de backstage en comp...

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