Capítulo 64

Me giré para mirar por la ventana. El paisaje de California pasaba borroso—colinas secas, robles dispersos, un cielo interminable.

—Está bien—mentí.

—No está bien—se acercó un poco más, sin llegar a tocarme—. Después de hoy—después de esta ceremonia—te contaré todo. No más esperas. No más momentos...

Inicia sesión y continúa leyendo