Capítulo 59

AVALINE

Me incliné sobre ella en la cama. Anticipé que usaría su rodilla o pierna para patearme, así que usé mis rodillas para detener el pie de Sibley y coloqué el mango de la lámpara contra su cuello.

—No queremos hacerte daño. Por favor, cálmate, Sra. Esquilin.

—¿Dices eso mientras me estrangu...

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