Capítulo 65

—Eres un desastre— respondí. —No quieres que me acomode, pero eres tú quien no me deja ir.

—Y no te verás patética mañana— me sostuvo por la cintura y me levantó del suelo sin esfuerzo, girando durante el último coro de la música. —Sal afuera cuando tu sección esté a punto de actuar. Aún podrás esc...

Inicia sesión y continúa leyendo