Capítulo 10

La puerta se abrió y ella entró, y de inmediato sentí que todo dentro de mí cobraba vida.

  Su aroma me envolvió como un vicio del que no podía escapar. Era demasiado abrumador.

  Mi garganta se movió y mis puños se apretaron mientras me ajustaba en la silla.

  Joder.

  Ella era la definición del pe...

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