Capítulo 108

La mesa se estrelló contra la pared de piedra con un crujido ensordecedor, astillándose en pedazos. El polvo se elevó como ceniza, y el sonido resonó a través de la vasta y oscura cámara.

La Señora estaba de pie en el centro de la habitación, sus ojos ardían como fuego contra la fría penumbra. Su v...

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