Capítulo 115

Desde la perspectiva de Maximus

  El momento en que escuché la voz, mi corazón se detuvo.

  —Yo... creo que puedo ayudarlo.

  Me giré tan rápido que casi me rompí el cuello. Y ahí estaba ella.

  Emilia.

  De pie en la puerta, pálida como la luz de la luna, su cabello desordenado, su piel aún llevaba...

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