Capítulo 29

El silencio en la sala era tan denso que podía ahogar.

  Cada Alfa estaba rígido alrededor de la larga mesa de roble, sus miradas se movían, sus posturas aparentemente inmóviles, pero yo podía escuchar la verdad bajo la superficie. Sus corazones latían con ritmos desiguales. Sus lobos susurraban in...

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