Capítulo 41

Me desperté con una sensación de hormigueo entre las piernas. Mis manos y piernas estaban libres y ya no encadenadas, pero aún sentía el dolor en mis muñecas y tobillos por todo el esfuerzo que hice anoche.

Anoche. Tiene que haber sido la mejor noche de mi vida. La manera en que sentí que me rompió...

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