Capítulo 50

Me apoyé contra la puerta del rey, tratando de recuperar el aliento. Mi mano se aferraba a mi pecho como si pudiera calmar la tormenta dentro de mí, pero no servía de nada. Mi corazón latía tan violentamente contra mi pecho que parecía querer liberarse.

Había corrido todo el camino hasta aquí, pero...

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