Capítulo 58

POV DE EMILIA

  La puerta se cerró con un golpe pesado, dejándome sola con él.

  La presencia de Lucien había sido como un salvavidas, un amortiguador entre el Rey y yo. Pero ahora—ahora éramos solo nosotros dos. Su furia. Mi desafiante temblor. Y el silencio.

  Diosa, el silencio.

  Se apretaba con...

Inicia sesión y continúa leyendo