Capítulo 94

—¡Maximus, ¿qué demonios te pasa?! ¡Esto es una locura! —grité mientras él pateaba la puerta y entraba, usando su pierna para cerrarla.

Me puso de pie y por un momento me tambaleé, pero su mano me estabilizó mientras me acercaba a su pecho.

—¿Recuerdas este lugar? —susurró mientras su mano agarrab...

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