Capítulo 108

Aeron

Los ojos de Idun se entrecierran y, por primera vez desde que despertó, veo que algo crudo titila a través de la perfección; no es rabia, ni siquiera dolor. Es reconocimiento.

—Suenas como él —dice, y de pronto su voz se vuelve pequeña.

—¿Quién? —pregunto.

—Tu padre. Dijo esas mismas ...

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