Capítulo 122

Aeron

—Tres.

Mi hoja se hunde en el cuello del humano. La sangre tibia me inunda la mano y empapa mi camisa y mis jeans.

Por desgracia, Isla sí duda, y no apuñala tanto como corta. La herida ni siquiera es lo bastante profunda como para seccionarle una arteria al humano.

Pero la mía sí lo e...

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