Capítulo 104 Demasiado inteligente y bruto

Miré a Sebastián y me preguntaba cómo un hombre podía ser tan inteligente y al mismo tiempo tan bruto; no podía creer que le había abierto las piernas a este hombre. 

—No me quieras venir a chantajear porque te va a salir el diablo; te recuerdo que no te has fijado en una mujer de escasos recursos ...

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