Capítulo 38 Alejarla de mi lado

Sebastián pidió una cerveza y brindó conmigo; ambos de alguna manera nos mirábamos cansados y probablemente eran por motivos totalmente diferentes.

—Solo he querido venir a beber porque necesito tener la mente en blanco.

—Pero, hombre, se supone que tu esposa ya no está a tu lado y que debes de es...

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