Capítulo 41 Invitaciones a aniversarios

Fruncí mi ceño, abrí mis brazos con una calma que dejaba helado a cualquiera y Sebastián no fue la excepción.

—¿Cómo me has llamado? ¿Acaso dijiste Alessia?

—Sí, sí. —Él bajó la mirada—. Es un diminutivo de Alessandra, no sé, se me ocurrió y espero que no te moleste.

—Bueno —lo miré muy poco conv...

Inicia sesión y continúa leyendo