Capítulo 48 ¿Acaso le dijiste Alessia?

Pensar en Sebastián descubriendo esta escena era algo para lo que no estaba lista; Carlos, lejos de dejarme ir, se aferró más a mí y me pegó a su cuerpo directamente. 

—No vas a salir de aquí —su tono fue bajito y muy cerca de mi oído— porque va a ser demasiado raro que salgas del cuarto de limpiez...

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