Capítulo 98 Un anuncio inesperado

Los nervios que tenían se veían reflejados en la servilleta que mis manos no dejaban de estrujar; sentía unas ansias enormes y esperaba que todo saliera perfecto.

—Cariño —Rose entró a mi cuarto—, deja de estar ahí de pie, llena de ansias. La fiesta ha empezado y los invitados, junto con el Chococr...

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