Capítulo 122 121

amanecer llegó con una calma engañosa. El jardín estaba iluminado por los primeros rayos del sol, los bebés dormían plácidos y la casa parecía un remanso de paz absoluta. Sin embargo, mi intuición me decía que no podíamos bajar la guardia, que todavía había cosas que podían suceder, aunque Damon ya ...

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