Capítulo 124 123

El día amaneció con un cielo despejado, lleno de luz y promesas de felicidad. La casa vibraba con la emoción de todos: los bebés gateaban y reían, los adultos preparaban la última decoración para la celebración y el aroma de la comida recién hecha llenaba cada rincón. Era el día que habíamos esperad...

Inicia sesión y continúa leyendo