Capítulo 50 49

El viernes llegó sin avisar.

No porque no lo supiera, sino porque los días últimamente parecían deslizarse unos sobre otros sin dejar marcas claras. Me desperté antes que Jax, con esa sensación incómoda de haber soñado algo importante y no recordarlo del todo. Me quedé mirando su espalda, el movimi...

Inicia sesión y continúa leyendo