Capítulo 57 56

La primera señal no fue espectacular.

No hubo sirenas ni noticias de última hora. Fue algo más pequeño, más inquietante por eso mismo.

Una ventana rota.

Lena llamó temprano, con la voz temblorosa pero contenida.

—No entraron —dijo—. Solo rompieron el vidrio del auto. Nada más.

—¿Tom está contig...

Inicia sesión y continúa leyendo