CAPÍTULO 148

Matteo descendió sus besos hasta el cuello, asegurándose de dejar marcas por todo su cuerpo con sus manos temblorosas y torpes. Rápidamente le quitó el vestido que Luna llevaba puesto, dejándola solo con una micro tanga.

—Amor, tus pechos están creciendo cada día más, lo mejor de todo es saber que ...

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