CAPÍTULO 154

Luís — Oye, disculpa, ese es mi encanto — le sonrío.

Alice — engreído — dándole una palmada en el pecho —

Luís — ¿Hablamos? No estás así solo por Arthur, estás preocupada por Luna, ¿verdad?

Alice — No solo por ella, dejé a Bernardo y Melissa en casa.

Luis — Pero están bien cuidados por Tom y Annie.

...

Inicia sesión y continúa leyendo