CAPÍTULO 25

— Te ves tan hermosa y excitante, María —dijo Tom.

— Tenemos que irnos, necesito... —dijo Alice.

— ¿Por qué? Si podemos hacerlo aquí —respondió Tom.

— ¿Aquí? —dijo Alice, sorprendida.

— Aquí —confirmó Tom.

— ¿Y si alguien nos ve? Podríamos ser arrestados —dijo Alice.

— Es un riesgo, pero como ...

Inicia sesión y continúa leyendo