CAPÍTULO 84

Me desperté en la cama de Luis una vez más y él se negó a follarme, pero tampoco me dejó ir a casa, seguía cuidándome, como si lo necesitara. Sé cuidarme muy bien sola.

Recientemente se había mudado a un apartamento cerca de la empresa, para tener más libertad y privacidad que quedándose en la mism...

Inicia sesión y continúa leyendo