Capítulo 85 Es dolorosamente obvio.

—Celeste —Zeth tiró de su muñeca y la capturó en un abrazo.

—Suéltame —dijo Celeste, tratando de liberarse de su agarre.

Zeth negó con la cabeza y aguantó. —No, por favor. Déjame explicarte, antes que nada. No me gusta pelear contigo, Celeste —resopló.

Celeste se congeló en su lugar y miró a Zeth...

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